|
Yoh se encuentra completamente desarmado y sin forma de defenderse de los devastadores ataques supersónicos de Pailong, quedando en una situación absolutamente desesperada. Cada golpe que recibe lo debilita más y más.
Manta, profundamente decepcionado y horrorizado al ver a su héroe de infancia Li Pailong siendo utilizado cruelmente para hacer el mal y lastimar a su amigo, huye aterrorizado del lugar sin mirar atrás.
En su huida frenética, Manta se encuentra por casualidad con Ryu, el dragón de la espada de madera, y le suplica desesperadamente que le preste su legendaria espada para ayudar a salvar a Yoh. Tras recibir una paliza intentando convencer a Ryu, este, admirando el increíble valor, la lealtad inquebrantable y la determinación de un chico tan pequeño, finalmente acepta conmovido.
Ryu lleva personalmente el arma directamente a Yoh, permitiéndole enfrentarse de manera más equitativa contra el poderoso Li Pailong. Durante el combate intenso, Pailong pierde súbitamente el control de sí mismo y los sellos Kyonshi dejan de hacer efecto, causando que el espíritu se rebele violenta y salvajemente contra Jun Tao, su opresora.
Yoh interviene heroicamente para proteger a Jun del ataque mortal de Pailong. Agradecida por su vida, Jun propone invocar al maestro espiritual de Pailong para calmarlo, lo cual funciona perfectamente. Jun, decepcionada profundamente consigo misma y con los métodos de su familia, decide liberar el alma de Pailong, revelando que había sido asesinado brutalmente para servir forzosamente a la familia Tao como esclavo.
Sin embargo, Pailong sorprende a todos al no querer irse y decide quedarse voluntariamente con Jun Tao, ya no como esclavo sino como compañero y amigo verdadero. Jun, agradecida a Yoh por enseñarle el verdadero camino del respeto hacia los espíritus, jura no luchar nunca más contra él y reconsidera completamente la filosofía oscura de su familia.
|