|
Yoh, ahora consciente de los verdaderos sentimientos de Hao, decide intentar salvarlo en lugar de derrotarlo. Le ofrece su amistad y le dice que ya no tiene que estar solo.
Hao, conmovido por la sinceridad de Yoh, comienza a reconsiderar sus planes. Sin embargo, el Spirit of Fire, habiendo acumulado siglos de odio y resentimiento, no puede ser controlado tan fácilmente. Amenaza con consumir todo.
Yoh y los demás chamanes trabajan juntos para ayudar a Hao a controlar el Spirit of Fire. Combinando sus fuerzas y sus corazones, logran purificar parcialmente el espíritu, liberándolo de su odio.
Horo-Horo ha logrado finalmente su sueño: establecer un santuario protegido para los Koropokuru en Hokkaido, donde los espíritus de la naturaleza pueden vivir en paz. Trabaja como guardián del santuario, guiando a visitantes y enseñándoles sobre el respeto a la naturaleza y los espíritus. Su hermana Pirika trabaja con él, y ambos son felices.
Ryu ha abierto un dojo donde enseña artes marciales y técnicas chamánicas básicas a cualquiera que quiera aprender, sin importar si tienen poderes espirituales o no. Su filosofía es que todos pueden fortalecerse espiritualmente, incluso sin ser chamanes formales. Tokageroh permanece a su lado como un amigo leal, no solo como un espíritu guardián.
|