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Silva le dice a Yoh, Anna, Manta, Tamao y Ryu que Nichrom, uno de los diez sacerdotes, ha estado actuando extraño últimamente. Luego pregunta sobre Ren, dejando a los chicos confundidos.
El Team Ren es visitado por Nichrom, quien le dice a Ren que es el hermano menor de Chrom, el sacerdote que Ren mató durante la prueba de admisión del Shaman Fight. También le informa que alguien llamado Nyorai le quitó su odio y dice que debería hablar con ella para ser limpiado también.
Nichrom se va y Silva llega, pero es casi atacado por Ren, quien lo confundió con Chrom. El equipo discute la situación mientras una figura humanoide con cara de rana se para sobre su habitación, sin que ellos lo sepan.
Mientras tanto, Nichrom y varios chamanes son vistos acudiendo a un templo donde se arrodillan ante Nyorai, quien está acompañada por tres luchadores. Silva supervisa la situación y es informado por Hao que Nyorai es la líder del Team Dairedo y quita la oscuridad de los corazones de las personas.
Mientras tanto, Nichrom y varios chamanes son vistos acudiendo a un templo donde se inclinan ante Nyorai, quien está acompañada por tres luchadores. Silva supervisa la situación y Hao le informa que Nyorai es la líder del Team Dairedo y elimina la oscuridad de los corazones de las personas.
Hao también lo provoca sugiriendo que podría hacer algo con Yoh. Luego, el Team Ren es atacado por los tres luchadores de Nyorai y obligados a luchar.
Durante la conversación, Hao revela más sobre su filosofía y por qué cree que la humanidad normal debe ser eliminada. Explica que en sus 1000 años de existencia, ha visto innumerables veces cómo los humanos normales persiguen, torturan y matan a los chamanes por miedo y envidia. Los chamanes son cazados como brujas, experimentados, esclavizados.
Hao pregunta a Yoh si no siente rabia por vivir en un mundo donde debe esconder sus habilidades, donde la mayoría de la humanidad lo vería como un monstruo si supieran la verdad. ¿No sería mejor un mundo donde los chamanes puedan vivir libremente sin temor? Estas palabras plantan semillas de duda en Yoh, quien no puede negar completamente los puntos de Hao.
Sin embargo, Yoh responde que aunque entiende el dolor de Hao, la respuesta no es genocidio. Le dice que su amigo Manta es humano normal y es una de las mejores personas que conoce. Los humanos normales y los chamanes pueden coexistir si se les da la oportunidad. Hao se ríe, diciendo que Yoh es ingenuo pero admirable en su optimismo.
Hao hace una oferta final: si Yoh se une a él, juntos como hermanos podrían crear un mundo perfecto para todos los chamanes. Podrían gobernar como reyes gemelos. Yoh rechaza firmemente, diciendo que nunca aceptará un mundo construido sobre montañas de cadáveres. Hao sonríe tristemente, diciendo que esperaba esa respuesta, y que cuando finalmente se enfrenten en combate, no mostrará piedad ni siquiera para su hermano.
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