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Finalmente, llegan a la imponente mansi\u00f3n fortificada de los Tao, donde el padre de Ren les ha preparado cuidadosamente una emboscada mortal. Les empiezan a atacar inmediatamente desde todas direcciones con esp\u00edritus guardianes.
Yoh le advierte seriamente a Manta que no se aleje ni un segundo de \u00e9l para protegerlo y se disponen a combatir ferozmente contra los numerosos esp\u00edritus que aparecen amenazantes. Mientras Ryu y Horo-Horo atacan valientemente a los poderosos guardias de la entrada principal, Yoh aprovecha estrat\u00e9gicamente para infiltrarse dentro silenciosamente y buscar a Ren en las profundidades.
Finalmente los encuentra encadenados y libera tanto a Ren como a Jun de sus ataduras m\u00e1gicas. Jun est\u00e1 triste y profundamente decepcionada por lo que ha sucedido con su padre y su familia. Cuando se dispon\u00edan a marcharse en busca de En Tao para el enfrentamiento final, aparece sorpresivamente Li Pailong, pero esta vez est\u00e1 siendo controlado directamente y cruelmente por el padre de Ren mediante magia oscura.
Li Pailong se transforma contra su voluntad en un poderoso drag\u00f3n de fuego que ataca feroz y salvajemente a todos sin piedad. Finalmente, mediante un golpe combinado espectacular y perfectamente sincronizado de Yoh y Ren unidos, consiguen vencerle y liberar a Li Pailong del control mental.
Horo-Horo y Ryu son vencidos duramente por el \u00faltimo y m\u00e1s poderoso guardi\u00e1n de la mansi\u00f3n. Cuando Ren y Yoh llegan corriendo y lo ven ca\u00eddo, se enfadan profundamente y se preparan para atacar juntos con toda su fuerza contra el guardi\u00e1n.
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